CONEJOBELGA

19 junio 2017

paraíso perdido_historias sin spoilers



Platicamos con James Nuño (Guadalajara, 1984), responsable de Relaciones Públicas y Prensa en Editorial Paraíso Perdido, y autor de la novela Los no muertos, publicada bajo este mismo sello en 2016.





PRESENTACIÓN
Recientemente, estuvimos en CDMX presentando Los demonios de la sangre, de Alejandro Paniagua. El evento estuvo muy bien: cumplió e incluso superó las expectativas. Por diversas circunstancias, la presentación del libro de Alejandro en CDMX se había pospuesto: ya lo habíamos presentado en Guadalajara, pero no una presentación oficial, por lo que de alguna manera era un evento que generó expectativa. Ahí estuvimos Rogelio Flores, autor que ganó el Lipp 2015, Juan Carlos Narváez Gutiérrez, autor e investigador, el actor Víctor Kruper, quien realizó una lectura dramatizada de algunos pasajes de la novela, Alejandro Paniagua y un servidor. Fue muy interesante porque cada uno de nosotros habló de la novela desde donde le tocó vivirla: como editor, como jurado del Premio Lipp (del cual obtuvo mención honorífica en 2016), como amigo y como lector. Además, el recinto estaba llenó, quizá al doble de su capacidad. Fue una gran noche.
 
CAMBIO DE IMAGEN
La renovación de la imagen ha tenido diversas implicaciones positivas. Aunque pueda sorprender, la editorial Paraíso Perdido cumplió 18 años de vida el año pasado. Sentimos, además, que la mayoría de edad requería de un cambio de imagen: una que reflejara el catálogo fresco y novedoso que nos identifica. Y aunque algunos lectores ya estaban familiarizados con nuestro logotipo anterior, esta nueva imagen ha llamado la atención, particularmente de un nuevo público, porque es, como bien lo dices, más limpia, más dinámica y moderna: así como nuestros libros.
 
LECTORES
Hemos aprendido lo necesario a través del tiempo para darnos una idea de cómo funciona el trinomio consumidor-producto-competencia; de ahí que poco a poco Paraíso Perdido esté llamando la atención de lectores, escritores y editores. Además, las redes sociales nos arrojan mucha información valiosa que, aunque fluctuante, nos da un norte de quiénes son aquellos que se interesan en nuestro proyecto. Aun así, seguimos en el camino aprendiendo y buscando nuevos lectores, así como mantener a los que ya nos siguen.
 
INDEPENDIENTE
Somos una editorial independiente o alternativa, lo que significa que no contamos con los recursos que tienen grandes corporativos transnacionales. Por lo tanto, debemos difundir nuestro trabajo y el de nuestros autores de boca-en-boca. Las redes sociales aportan muchísimo en este sentido, pues nos proveen de mayor celeridad y alcance. Además, en las redes sociales se puede jugar con los contenidos, utilizar otros lenguajes para enriquecer el mensaje y llamar más la atención. Un ejemplo de ello es la serie de videos denominada ¿Por qué escribes? en la que nuestros autores deben responder a esa pregunta en un minuto o menos; es una propuesta interesante y muy divertida porque los lectores pueden conocer más de cerca a nuestros autores, enriquecer la imagen que tenían de ellos y crear un vínculo más fuerte.



CONTEXTO
Me parece que existe una proyección muy fuerte de los escritores jóvenes, no solo de Guadalajara, sino de varias partes de la república. Creo que los actores del ambiente literario cada vez se toman más en serio su labor y esto se ve reflejado en su trabajo: publicaciones más o menos constantes, premios literarios, disciplina y compromiso con su trabajo y, algo que me parece destacable, percibo cierta camaradería entre ellos: hay una consciencia de que debe haber una suerte de comunidad, particularmente para aquellos escritores con talento que están labrando su camino.
 
DESAFÍOS
Los retos de una editorial independiente son, creo, los mismos a los que se enfrenta cualquier industria cultural, especialmente aquellas que no están en la CDMX; incluso, me atrevería decir que son los mismos a los que se enfrenta cualquier negocio mediano o pequeño: hay que competir con mucha gente que está en la misma carrera, con grandes ideas y muchas ganas de hacer las cosas. Pero también, gracias a esa diversidad, y a las facilidades que brinda la tecnología, es que uno tiene opciones para marcar sus diferencias y construir su identidad. Me parece que Paraíso Perdido poco a poco ha ido consolidando la propia, por lo que no dudo del crecimiento significativo en un futuro próximo.
 
NOVEDADES
El mes de mayo trajo las primeras novedades del año: El triunfo de la memoria de Abril Posas, un libro de cuentos esperado por muchos; Mitóxix. que muestra, en nuestra colección de libro ilustrado, el proceso de un colaboratorio poético entre autores y artistas de México y España, y Microcolapsos de Cecilia Eudave y Personas (in)deseables de Luis Martín Ulloa: dos libros de bolsillo con los que revivimos y estrenamos diseño de nuestra colección Biblioteca Instantánea. Para el resto del año tendremos varios estrenos de autores interesantes, como Rafael Villegas, Rodolfo JM, Daniel Espartaco Sánchez o Nadia Contreras, y autores nóveles como Daniel Centeno o Joaquín Peon Íñiguez, entre otros. Por eso es que los lectores deben estar muy atentos a las novedades que tendremos cada mes hasta finales del año.
 
AUTORES
Nuestro catálogo es variopinto: hay desde relatos urbanos, hasta fantásticos, pasando por la novela histórica, de aventuras y hasta la ciencia ficción. Sin duda, el hilo conductor son nuestros autores: jóvenes, emergEntes, contemporáneos, con una voz propia, temas y tratamientos actuales y propuestas literarias con las que podemos relacionarnos: son textos que, de entrada, nos gustan mucho a nosotros como lectores y como editores; son, pues, historias novedosas, que nos sorprenden, cuyo final aún no conocemos. Ya sabes, historias sin spoilers.



LOS NO MUERTOS
Soy un fanático del tema zombi desde que era adolescente, y sigo siéndolo a pesar del tratamiento burdo y simplista que el cine, la televisión y las novelas de moda le han dado en los últimos años.

En 2009, el brote de la influenza trajó consigo una paranoia colectiva que, para mí, era digna de una película de George Romero. Esto me hizo pensar que en la debacle apocalíptica, al menos en este país, nadie reaccionaría como héroe de película de acción. Muy por el contrario, la supervivencia sería más o menos como vivimos en la cotidianidad: burda, mezquina, cobarde, sin mucha idea del rumbo que hay que seguir. Así pues, me di a la tarea de escribir un relato basado en esta situación y que planteara la pregunta “¿cómo reaccionaríamos ante la amenaza de apocalipsis zombi?”; es decir, lo que hace diferente a esta novela es que lo que menos importa es el zombi. Es, de hecho, una historia de zombis sin zombis. Quería hacer algo que estuviera a medio camino entre el relato de terror relacionado con este monstruo y lo que pomposamente llaman literatura seria. Creo que el resultado ha sido satisfactorio y, por los comentarios que he recibido, es de alguna manera un testimonio de los problemas y preocupaciones de nuestra generación, si es que aún es válido el término.
 
CRÍTICA
Los tiempos que corren son volátiles. Existen muchas opciones, muchos medios, muchas maneras de hacerle llegar al público tu producto. En el caso de libros, como ya lo he dicho, las campañas de-boca-en-boca pueden llegar a ser más efectivas que una campaña millonaria. Sin embargo, la crítica en revistas o diarios sigue siendo necesaria particularmente para un público un poco más especializado o asiduo a las lecturas. Es decir, la crítica literaria ataca por otro frente muy específico.
 
DIAGNÓSTICO
Se dice que en México no se lee, pero en mi experiencia como profesor esto no es del todo cierto. Me explico: los jóvenes leen más que los adultos y, en la mayoría de ocasiones, lo hacen con gusto. Ellos buscan sus lecturas y, dependiendo de sus hallazgos, se relacionan con ellas y pueden llegar a convertirse en grandes lectores. Nuestra labor como escritores y editores es llevar a esos jóvenes historias con las cuáles puedan crear un vínculo; algo que la industria estadounidense ha sabido hacer bien. Para ello, es necesario sacarnos de la cabeza la idea de que uno tiene que leer para ser más culto, más inteligente, mejor persona. Eso llega después—si es que llega—. Lo primero es que se lea por puro placer.



Paraíso Perdido: Historias sin spoilers
Edición de textos / Christian Núñez
Imágenes / Paraíso Perdido

16 junio 2017

provocaciones frontales


La filmografía de Amat Escalante cultiva una misión fascinante: provocar emociones contradictorias en el espectador.

Sin ánimo de agotar sus múltiples interpretaciones y la polémica subyacente, la filmografía de Amat Escalante transita del horror cotidiano a la risa amarga, con la sensación de que México es una fábrica de surrealismo aún activa. Un espejo donde la fiesta trágica nos devuelve una calavera, los buenos momentos son el augurio de pérdidas irreparables y el desencanto generacional prevalece. ¿Qué diría Octavio Paz sobre la mirada cruel y purpúrea que nos propina el director mexicano, sin la menor sutileza? ¿O sobre la dimensión simbólico/mística que ha conseguido su discurso a través de los años? ¿Qué diría Monsiváis sobre los iconos populares trasnochados, la sumisión femenina y el machismo empedernido que forman la constelación desfigurada propuesta por Escalante? 

Se percibe una voluntad implacable de abrir las heridas más dolorosas del país: corrupción, autoritarismo, violencia de género, narcotráfico, disfuncionalidad familiar. Y también, servirnos un banquete de historias insólitas hasta volverlas situaciones límite traumáticas, recuperar figuras marginales mediante actores no profesionales, apelar a un lenguaje crudo, sin retórica, a punta de escopetazos. Es lo que se observa en Los bastardos (2008), que une las miserias de dos inmigrantes con un incidente en el interior de un hogar estadounidense. Y en Sangre (2005), que se desmarca de los cánones comerciales para mostrar la apatía de un vigilante pusilánime involucrado en la muerte de su propia hija adolescente, producto de un divorcio.

 
Las raíces fílmicas de Amat son notorias. De Carlos Reygadas le viene la austeridad formal y la actitud de resistencia; de Michael Haneke, el análisis sociológico virulento; de Luis Buñuel, la honda simpatía por los humildes y desprotegidos. Lo mismo habla de prostitución, como en Esclava (2014), que de un sacerdote enfrentándose al cambio civilizatorio—El cura Nicolás Colgado (2010). Remite a ciertos directores que confrontan a su público, como Ulrich Seidl o Thomas Vinterberg. Y lleva su lenguaje a niveles de subversión verdaderamente sublimes. No faltó quien calificara Heli (2013) como traición a la patria. Es entonces cuando entendemos que la escena frontal de unos genitales ardiendo ofende más que la crisis del México reciente.

A modo de epílogo: En septiembre de 2016, durante el Festival de Cine de Venecia, Escalante recibió el León de Plata como mejor director por La región salvaje, una exploración del deseo que rinde homenaje a La posesión de Andrzej Zulawski. La cinta, que ha suscitado tanto elogios como juicios flamígeros, promete causar más de un disgusto. De hecho, ya lo está logrando.
 


08 junio 2017

distopías cinéfilas


Esta historia continuará.
 
1. Las distopías de hoy se plantean en términos de control poblacional mediante nuevas tecnologías, la trinidad robots/androides/humanos, el agotamiento o suministro fascista de recursos terrestres, invasión de nuevos planetas y un clima de menopausia social que funciona como burbuja dramática.

2. El cine distópico reúne dentro de sus historias uno o más factores. Cada director amplía su marco de acción hasta donde la creatividad, el presupuesto y el ingenio lo permiten. No faltan las producciones basadas en libros. Porque, de hecho, la narrativa es el jardín botánico de los bonsáis distópicos.

3. Antropófagos e infectados: La carretera (John Hillcoat, 2009) se basa en la novela homónima de Cormac McCarthy, ganadora del Premio Pulitzer 2007. El videojuego The Last Of Us (2013), del estudio Naughty Dog, también se inspira en esta historia. Y la película Maggie (2015) es un trasunto de la misma trama.

4. Catástrofes planetarias: En Snowpiercer (Bong Joon-ho, 2013), un tren transcontinental divide a los únicos sobrevivientes de una glaciación en dos únicas clases sociales. Elysium (Neill Blomkamp, 2013) plantea un futuro donde los ricos habitan un paraíso espacial apartados de la miseria y anarquía de la Tierra.

5. Infiernos sociales: Ya sea por control poblacional y aplanamiento de las emociones, como en Equals (Drake Doremus, 2015) o por el fanatismo genético hacia las enfermedades de los famosos—el caso de Antiviral (Brandon Cronenberg, 2012)—, los seres humanos somos máquinas de infelicidad infinita.



6. Anarquismo contra el sistema: Desde películas como V de Vendetta (James McTeigue, 2005) hasta series como Mr. Robot (2016/2016), de Sam Esmail, pasando por blockbusters del tipo Mad Max: Furia en el camino (George Miller, 2015), la rebeldía siempre ha sido bien vista dentro de las tramas distópicas.

7. Depresión galáctica y clones: Basada en la novela homónima de Kazuo Ishiguro, Nunca me abandones (Mark Romanek, 2010) narra la historia de un par de chicos creados genéticamente para donar sus órganos. Melancholia (Lars von Trier, 2011) explora el lado más depresivo y bipolar de una colisión interplanetaria.

8. Animé desalmado: Mención aparte merecen piezas maestras del animé que no debes perderte. La saga Ghost in the Shell, originalmente lanzada en manga por Masumune Shirow en 1989, es referencia obligada. Lo mismo que Evangelion, la obra maestra de Hideaki Anno, saturada de sangre, culpa y misticismo.

9. La distopía nace como una observación pesimista frente al estado actual de cosas. Sobrevuela más allá del espacio y el tiempo. Recurre a lo ficticio para desnudar verdades incómodas. La burbuja de lo real estalla: creemos percibir qué hay del otro lado. A su modo, es ingenua. Predica que el cambio está por venir.

10. Paradójicamente, es el desfase entre la esperanza futura y la desesperanza presente lo que anima una buena parte del sistema de creencias distópico. La maquinaria idealista nos reclama altas dosis de fe; somos una raza testaruda. Del caos surge nuestro heroísmo, y viceversa. Como en la saga de Alien: lo distópico está en nosotros.