CONEJOBELGA

18 abril 2017

ramírez + said_handshake



La muestra Grado Cero, que se exhibe actualmente en la galería Lux Perpetua, reúne a Gabriel Ramírez y Emilio Said.
 
Batear 300

La obra de Gabriel Ramírez (Mérida, Yucatán, 1938) actúa como un vórtice, con el ímpetu que Juan García Ponce ya señalaba en su ensayo de los Nueve pintores mexicanos [1968]. La tensión de los elementos contradictorios luchando perpetuamente entra por la córnea para traducirse en emociones que nos deslumbran y aturden. Ramírez dice que no sabe en qué consiste la pintura, mientras ahuyenta a Blackie, su gato negro. No hay que verlo como una metáfora—resultaría demasiado obvio—pero sin duda esa imagen esconde un encanto: el de no saber dónde radica el pathos de su obra, ese juego incesante del eterno retorno. Sobre la base de esa pulsión incontrolable, los colores son cantos de sirena que el pintor ejecuta de forma rapidísima: Yo en dos, tres sesiones tengo que terminar el cuadro. Quita, quítate, ándale, Blackie.

Al final de la charla, lo veo hablarme de una película para cerrar el círculo. En Las curvas de la vida (2012), de Clint Eastwood, hay un momento en el que Gus Lobel le dice a su hija: En el béisbol, el que batea 300 veces ya la hizo. Batear 300 significa que le atinas 3 veces a 10 pitcheadas. «Y así es en la vida—explica. Igual me pasa con la pintura, supongo.»


Arquitectura molecular

Emilio Said (Ciudad de México, 1970) percibe la pintura como un todo que muta cada vez que es mencionado. Sus influencias van desde Duchamp a Matta Clark, pasando por John Cage y Fernando García Ponce a través de un cuerpo de obra ecléctico y retador, sin dogmas pictóricos. «Todo el tiempo intento construir y después deconstruir, pero siempre hablamos de una obra híbrida. La coherencia estilística no me sujeta en lo más mínimo.» Said expande la noción de extraño arquitectónico, permitiéndose manipulaciones conceptuales y recursos mediáticos múltiples. Sus cuadros también son ensambles. Salto al vacío, una obra de su producción actual, sintetiza la atracción por lo heterogéneo. En ella coexisten arquitecturas, transferencias, deconstrucciones, una noción pictórica, gráfica e intervenciones con letraset.

Aprovecho entonces para preguntarle por el vínculo. «Creo que hay que ser muy honestos. Con el maestro Ramírez, el único medio o hilo conductor es la pintura. El diálogo puede ocurrir por los contrastes que detone este encuentro», me responde. En síntesis, ambos pintores mantienen una postura crítica hacia su trabajo. Plantean universos personales, egoístas en el sentido más feliz de la expresión.


Handshake

A partir de las estéticas propuestas, la pintura arroja sus propias conclusiones. Induce a transitar el espacio por vías racionales y emocionales, con el riesgo de caminar por las paredes. Por lo demás, nos encontramos ante un suceso bastante curioso: dos pintores atípicos radicados en Yucatán conversan sin palabras. Somos testigos de que, sin duda, el diálogo existe. Ahora, un apretón de manos.

Christian Núñez
Primavera 2017

Texto de sala de la muestra pictórica Grado Cero, una colaboración con Lux Perpetua Art Centre. CONEJOBELGA I Cultura Pop agradece a Nadia Pérez todas las facilidades otorgadas.





david fincher_simulacros y perversiones


La filmografía de David Fincher está llena de giros imprevistos y pistas desconcertantes.


A principios de 1980, David Fincher (Colorado, Estados Unidos, 1962) se abre paso como técnico en Industrial Light & Magic. Durante esos años, también dirigirá videos musicales y creará Propaganda Films. Alien3 (1992), su primera incursión en el cine, transcurre en una prisión espacial y trae de vuelta a la teniente Ripley (Sigourney Weaver), especie de Juana de Arco perdida en el planeta Fury 161. Fincher no sale ileso de esta primera experiencia, un debut fallido pero sustancioso. Se7en (1995) apunta ya hacia una reflexión madura sobre el mal e introduce la noción del gran teatro del mundo: “Qué marionetas más ridículas somos. Y qué burdo el escenario en que bailamos. No sabemos que no somos nada”, escribe John Doe (Kevin Spacey), el asesino en serie que mantendrá ocupados a los dos detectives de la historia. Uno joven, inmaduro y emocional (Brad Pitt). El otro, incrédulo y frío, a unos días de retirarse (Morgan Freeman).

The Game (1997) es un ejercicio de metaficción con el vacío como telón de fondo, y un final que le saca la lengua a la inmolación de Ripley en Alien3. Un multimillonario (Michael Douglas) recibe un obsequio muy especial de su hermano (Sean Penn), y en algún punto pierde la perspectiva entre realidad y simulacro. “Solo sé que yo era ciego y ahora veo”, le confiesa un empresario desconocido, con White Rabbit de Jefferson Airplane ejecutándose a modo de cántico espiritual. Fight Club (1999) va un poco más lejos en su exploración de los ls--e lap. leen ra a los menos enite Rabbit idad y el simulacro. "icio de mter de videos musicales--e lap. leen ra a los menos enímites. “Tus posesiones acaban poseyéndote a ti”, le dice Tyler (Brad Pitt) al protagonista (Edward Norton). “Tú no eres tu trabajo. Tú no eres el dinero que tienes. No eres el auto que manejas. No eres el contenido de tu billetera. No eres tus pantalones de mierda. Tú eres la materia fecal desobediente del mundo.”


El malestar consumista da pie a una proliferación de clubes de boxeo clandestinos. “No tenemos una Gran Guerra, una Gran Depresión. Nuestra gran guerra es espiritual. Nuestra gran depresión son nuestras vidas”, predica Tyler. Se avecina un desenlace explosivo, por decir lo menos. A estas alturas, Fincher decide dar un giro hacia proyectos más accesibles, como Panic Room (2002), un thriller claustrofóbico de tono convencional protagonizado por Jodie Foster. Luego vendrá Zodiac (2007), la historia de un asesino esquivo y una investigación malograda. Aquí el asunto de la mediatización cobra fuerza: Zodiac no aparece, pero todos quieren ser Zodiac. Fama y crimen se besan las manos. The Curious Case Of Benjamin Button (2008), basada en un relato de F. Scott Fitzgerald, plantea una dolorosa reflexión sobre el tiempo. Un hombre que nace anciano experimenta su juventud a la inversa. ¿La consigna? Nunca es tarde para ser tú mismo.

The Social Network (2010) examina las raíces del simulacro social a través de los orígenes de Facebook—con música de Trent Reznor y Atticus Ross, colaboradores asiduos al ruido inteligente. Antes de volverse multimillonario, Mark Zuckerberg era un chico de 19 años orgulloso, antisocial y pedante. Un geek translúcido. The Girl with the Dragon Tattoo (2011) vuelve al tópico literario del Theatrum mundi: el periodista Mikael Blomkist investiga el asesinato de Harriet, la sobrina de un poderoso industrial sueco. Para ello, contratará los servicios de Lisbeth Salander, una violenta hacker con memoria fotográfica. Sin embargo, nada es lo que parece. Gone Girl (2014), un ensayo sobre el matrimonio perfecto y fallido, explora esta tesis en un paisaje diferente: Nick y Amy, una pareja de escritores en problemas, construyen su versión personal del infierno doméstico.

Ya sea por las temáticas oscuras o el refinamiento visual, la filmografía de Fincher mantiene una coherencia interna que, vista en retrospectiva, dibuja interconexiones. Uno de sus proyectos recientes, la serie House of Cards, repite el adagio de The Game—“Todos actúan, todos fingen”—ahora en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Más que un teatro, el mundo es ahora una sala de cine digital. Una burbuja de aislamiento  colectivo. Y Fincher nos dice: Mantén los ojos abiertos. Desengáñate.




10 abril 2017

jd + moi-moi_shaken, not stirred



>el equipo de MID51 nos cuenta de qué van sus páginas web, si están pensadas para un público en particular y cuáles son los contenidos que publican.


WEBS
jd: nuestras páginas web son sistemas de lenguaje y, en consecuencia, de excelente comunicación potencial. en ellas te presentamos imágenes y palabras que sabrás positivamente incorporar a tu sistema circulatorio para ampliar tu propia concepción de la vida. aquí no se predica, subasta u ofrece happy hour. 

moi-moi: nuestras webs son creadas para pensar. esto lleva cierto tiempo y/o esfuerzo. nuestra intención no es hacer viral nuestro trabajo, sino que la gente que lo vea le meta coco. 

jd: eso son nuestras webs, saber ver. nuestro trabajo no va direccionalmente a nadie en particular. las webs de MID51 son como picadas de abejas, que al principio hasta duelen, pero a como te vas paulatinamente envenenando, llega un día que el dolor para uno, es un mini-orgasmo para otro.

moi-moi: no es nuestra intención encasillar el contenido en un solo estilo que pudiera dar más resultados, cada quien es libre de interpretar y hacer con ellas lo que sus ojos, corazón y mente les provoquen. son vitamina visual de código abierto.

MID51
moi-moi: cada sitio web que tenemos posee un ritmo y contenido diferente aunque no lo parezca. algunos hablan de YUCATÁN, otros de BELIZE, otro sobre CINE y algunos otros sobre LOS PROYECTOS QUE REALIZAMOS. el punto clave es el lenguaje que se utiliza. como buenos seres inclinados al arte, no producimos nada con la intención de que le guste a tal o cual persona, lo que buscamos es que quien lo vea se sienta sacudido por el algoritmo visual que se plantea cada vez que se desliza hacia abajo el cursor. de este modo incitamos a usar el cerebro o la picardía e ingenio.

jd: www.MID51.com es la más estructurada de todas. tiene 4 secciones repletas de información. a partir de lo sencillo, de lo elemental y cotidiano, te presentamos sparks [ chispas ]. tratamos de que los temas y conceptos a injertar sean 100% atemporales. nuestras webs tienen cientos de sencillos—o no tan tan sencillos—detalles. ahí están. es saber verlos. es a partir de lo más sencillo y elemental que desciframos los enigmas de nuestras vidas o las ajenas. ninguna de nuestras webs está pensada para perfil alguno. mucha gente, no sé exactamente si como piropo o como insulto, comparan nuestras webs con las matrinoséquéñuskas o como se llamen. las rusas.

por otro lado, si lo observas bien, ciudadanos de ERITREA o PAPUA NEW GUINEA podrían entrar en cualquiera de nuestras webs y no necesariamente las rechazarían porque estén en otro idioma o código visual. el look de nuestras webs no es reflejo de país, continente, cultura reconocida o idioma predominante, género contundente o venta deseada.

moi-moi: no buscamos perfiles específicos para quienes miran las webs. cualquier persona puede verlas y estoy seguro que cada uno tendrá una interpretación diferente de ellas o de cada tema. lo que nos gustaría es que cada usuario pueda participar de forma directa escribiendo sobre lo que experimenta al verlas o también de algo que quisiera abordar en ellas, como lo hemos hecho en el caso del PALACIO DE LA MÚSICA o en unas secciones llamadas QUOTES.



ART = BUSINESS
moi-moi: siempre hemos dicho que nosotros somos artistas in a way porque hoy en día se tiene un concepto de lo que debe ser un artista: hacer exposiciones, ganar premios y ser reconocido, etc., lo cual no coincide con nuestro engranaje espiritual. somos personas con una inclinación al arte y por lo tanto producimos obra pero cuidao!, con ello no me refiero a que pintemos mestizas en hamacas o pinturas sobre la catedral. la obra que nosotros producimos es lo que captamos o absorbemos de la vida misma y que a través de un proceso mental traducimos a un lenguaje codificado en diferentes niveles de intensidad, dificultad, jugo y nutrientes.

jd: arte aquí—como en tantísimas partes—son diplomas y maestrías, becas y premios, bienales y exposiciones sin mucho ton ni son, libros con reducido sentido, un día... una placa conmemorativa. es una profesión. nosotros estamos en otras frecuencias y las músicas que ponemos no son ni las que más nos solicitan. compartimos lo que creamos en actos sencillos, asequibles, digeribles y, como todo en la vida, un gran porcentaje te resbala. ¿qué más quieres? unos cuantos minutos cada día y cada 3 o 4 días algo te vitaminizará. free.

moi-moi: creo que vivimos un retraso mental-cultural. aquí se intenta perpetuar una iconografía o entidad cultural basados en un pasado prehispánico, incluso en un sentido turístico. si imaginamos al mundo del arte como un polígono, lo que nosotros hacemos, pensamos y predicamos, es solo una de las caras. esa forma tan conservadora de operar de las instituciones corresponde a otra cara y existe también la de las academias y escuelas de arte, donde enseñan el arte como business. lo cual puede estar bien para otras sociedades/culturas, pero para YUCATÁN creo que no funciona. es así como remamos contra corriente. MID51 se enfoca en crear/producir proyectos que mayoritariamente involucren a gente que no tenga necesariamente mucho contacto con el arte. y a veces, nada.

jd: desde hace decenios, arte es business, es distintivo o sectario socialmente. la academia forma empleados de maquila que se adhieren a los sistemas dictaminados de producción y comportamiento. en YUCATÁN hoy se produce para vender, exportar, maquillar calles con galerías y exposiciones para ir construyendo el estado-paraíso cultural. pero la educación no es resultado de años de doctorados y maestrías o similares carriles a seguir en esta preestablecida manera de vivir en formato stencil. proviene de tu capacidad de transformar detalles de la vida que tú raptas, robas, te inyectas de lo que ves, observas y consideras  inconscientemente que te pertenece. y de rebote o bote-pronto regresan, pero con tu toque. vaya, con tu touch. como el shaken, not stirred de JAMES BOND. eso que le llamamos arte NO sale de tu adiestramiento, de tu destreza, de tu habilidad o de ser un genial modelador digital o con arcillas de otro planeta. nope my friend: eso nace de tu sistema operativo.




YUCATÁN
moi-moi: los artistas yucatecos tendrían que empezar cambiando su estructura de trabajo y pensar en beneficios sociales para tener un porcentaje mínimo de concordancia con nosotros, si es que te refieres a colaborar en nuestras webs. tendrían que tener un sistema operativo compatible, pero en lo que esto se presenta, pueden ir ejercitando su voluntad con sus propios trabajos, cambiando a un objetivo social, ya sea en sus sitios web o en lo que sea que produzcan. no sé si se trate de unir fuerzas, creo que en realidad se trata de tener un fin común que debe ser el desarrollo social y no el particular, de modo que cada quien pueda estar trabajando por su cuenta y aun así fomentar un progreso o una mejora tangible al plazo que sea.


jd: no son los artistas quienes nos interesan. precisamente, una vez más, es al revés. todo lo contrario. que trabajen, que aprendan a desarrollar sus propias webs como libros profundos y no a vivir de renta de cuadernillos de agenda diaria o promocionar su línea de trabajo, sus productos. una web de artista no es catálogo de TV. en la vida no se trata de catalogar, jerarquizar lo bueno y lo malo o lo menos pior o lo más aún mejor. cada cosa en su momento y por equis razón. el planeta del arte no lo definimos con tratados y esquemas diseñados por exigentes sabios. descífralo tú, búscale tu lado del asunto. lo que a mí me sirve no necesariamente es aplicable a otro. la relación con el arte es como esos amores imposibles de garantizar fecha y dónde aparecerán. cuestión de fe. 

el mundo real no es el puto facebook ni instagram o los twitters o el sinfín de adicciones a... ¿a qué?... ¿a que otros sepan qué te gusta y qué no te gusta? no jodas, CHRISTIAN.





SHAKEN, NOT STIRRED
Edición de textos: Christian Núñez
PIC & GIF: MID51


reflectores, funerales y suburbios neón


El fuego de Arcadia sigue vivo.

1. Podría decirse que la trascendencia de una banda se mide por el grado de inmersión emocional que sus canciones provocan a niveles microscópicos, donde no solo entran la subjetividad y los recuerdos, sino también las conexiones neuronales. Las melodías fungen como pretextos para rupturas, enamoramientos, bodas, cortejos fúnebres. Días de pesca y noches de sismos. Un ejemplo, intencionadamente kitsch: cuando miras el video de Can You Feel It, resulta evidente que The Jacksons se estaban adelantando al espíritu de los tiempos. El multiculturalismo, la globalización y las relaciones que luego serían redes sociales ya están ahí. En una canción de 1980 que pone a bailar presente, pasado y futuro. Y abraza con optimismo, de un solo golpe, funk, soul y mainstream.

2. Cuando descubres que una canción empleada con inteligencia en cierta escena de un filme, o en los créditos finales, te deja completamente trastornado, sintiendo hormigas y fantasmas en el tórax, no puedes negar que algo pasó. En Boyhood (2013), el filme de Richard Linklater que captura el paso del tiempo como si fuera chicle estirándose, el tema final es Deep Blue, de Arcade Fire—incluido en The Suburbs (2010). Una composición sobre la incertidumbre ante los cambios y el miedo a las transiciones. La letra alude (aunque no de modo exclusivo) a la poderosa computadora creada por IBM para vencer al ajedrecista ruso Gary Kaspárov. Hay una trama dentro de otra, lo que llamamos intertextualidad. Linklater puede gustarte o no, pero la canción del reparto vale oro.

3. Al parecer, a Win Butler y Régine Chassagne—papá y mamá de Arcade Fire—les fascina componer letras emotivas y contarnos historias. Quizá no lo sepas, pero Funeral (2004), su primer álbum, fue titulado así como un homenaje póstumo a los familiares de los músicos que fallecieron durante su grabación. Neighborhood 2 (Laïka), Wake Up y la sombría In The Backseat irradian el tono amarillo de las fotografías viejas. Laika, otro personaje moscovita, fue la primera perra callejera en llegar al espacio. En sus tiempos, a los astronautas rusos se les decía, cariñosamente, cosmonautas. Laila viajó tan lejos que logró darle la vuelta a la Tierra, pero no pudo volver para ladrarlo. Se le acabó el oxígeno en órbita. Un monumento para ella por favor.
 
 
4. Aunque no sea una placa 100% original de Arcade Fire, pues en ella participa Owen Pallet, el score de Her (2013) remite a los tintineos de Bell Orchestre. Si tienes oportunidad, escucha Les Lumieres Pt. 2, Salvatore Amato y Dark Lights. Tres músicos tocan en ambas agrupaciones: Pietro Amato, Sarah Neufeld y Richard Parry. Y ya que hablamos de colaboraciones afortunadas, los coros de Reflektor, primer single del disco homónimo lanzado en 2013, los grabó David Bowie, quien siempre se había declarado un fiel creyente de Arcade Fire. Ya en 2006 se habían presentado juntos en el Fashion Rocks británico y, como resultado de ese crossover, lanzaron un EP con tres diamantes: Life on Mars, Wake Up y Five Years. Riqueza acústica por doquier.

5. A estas alturas, varias canciones de Arcade Fire tendrían que ser incluidas en el playlist generacional de nuestro dispositivo móvil. Con su sonido barroco, retrofuturista y adicto a la nostalgia, Neon Bible (2007) fue grabado en una iglesia de Montreal. La mayoría de los críticos asociaron el título con la primera novela de John Kennedy Toole. Butler se empeñó en matizar esa referencia, ampliando su radio de acción. Pero las raíces reclaman a sus hijos: el músico fue educado entre mormones, y en la atmósfera de la placa se respira una especie de mística que arroja reflectores sobre el amor, la muerte y el mal. Asuntos que nos preocupan desde tiempos inmemoriales. Cantamos porque no comprendemos nada. La intensidad es el coro de nuestras vidas. Un crescendo pop inunda el espacio.


STUDIO ALBUMS

Funeral (2004). Merge Records.
Neon Bible (2007). Merge Records.
The Suburbs (2010). Merge Records + Mercury Records.
Reflektor (2013). Merge Records + Sonovox.


08 abril 2017

el arte mexicano en el mercado global


¿Quiénes integran la lista de los mejor posicionados internacionalmente?

Ascenso y caída. El 15 de septiembre de 2008, durante la quiebra de Lehman Brothers, Sotheby’s ponía en subasta 223 obras de Damien Hirst, entre las cuales había un becerro con cuernos y pezuñas de oro, vendido en 18.6 millones de dólares. Esto nos da una idea de cómo funcionan las obras artísticas en el contexto internacional. Josh Baer, periodista especializado en el tema, señala que en realidad el mercado de las subastas es fácilmente manipulable. Es ahí donde se activa la burbuja del arte, ya que una vez que se fijan los precios en público, es posible subir los precios de todo el material en privado, lo que reporta ventajas directas para las galerías. Sin embargo, tras la crisis inmobiliaria que trajo consigo el tsunami financiero, en febrero de 2009 el volumen de ventas de las subastas descendió en un 75%. Acorde al ritmo de las mareas, el mercado del arte actúa de formas caprichosas.

En su informe de 2015, Artprice indica que a pesar de que existe una oferta pletórica de artistas visuales, los coleccionistas compiten siempre por las mismas firmas, sobre todo en el mercado de alta gama. De hecho, el 18% de los ingresos mundiales de arte contemporáneo se reparten respectivamente entre Jean-Michel Basquiat, Christopher Wool y Jeff Koons. La tríada reporta un total de 320,5 millones de dólares y, francamente, nos permite dimensionar la participación de los artistas mexicanos a escala internacional, bastante menor aunque significativa. En noviembre de 2014, Sotheby’s celebraba los 35 años del departamento de Arte Latinoamericano con piezas de Rufino Tamayo, José Clemente Orozco, Remedios Varo y Leonora Carrington, con cifras de hasta 4 MDD. En el lote de los contemporáneos, participaban Dr. Lakra, Gabriel Orozco, Fancis Alÿs y Carlos Amorales, entre otros.

No obstante, los maestros del siglo XX siguen siendo los más buscados. Tamayo es un crack: en mayo de 2008, vía Christie’s, alcanzó los 7 MDD por El trovador, superando a Raíces de Frida Kahlo, vendido por Sotheby’s en 5.6 MDD. A Francisco Toledo y Abraham Cruzvillegas tampoco les va nada mal. Diversas casas de subasta han posicionado sus obras entre lo mejor del arte mexicano. Eso no impide que figuras como Gabriel Orozco recurran a estrategias de promoción empresariales. “Uno no puede llegar a pensar a la galería Kurimanzutto si no piensa en la figura de Gabriel Orozco. Con él se puede ver la construcción de un personaje, y eso no había pasado desde los muralistas mexicanos o Frida Kahlo”, sostiene el historiador colombiano Daniel Montero. Y para cerrar con broche de oro, la casa de subastas Phillips vendió el Baile de Tehuantepec de Diego Rivera en 15.7 MDD a Eduardo Constantini, fundador y presidente del MALBA.

´﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽ subastas Phir stas mexicanos o Frida Kahlo a la galer"empresariales, luche cada vezlas subastas descendiY la burbuja sigue creciendo.




05 abril 2017

el método abramovic


Cuerpo al límite. 

La técnica desarrollada por Marina Abramovic (Belgrado, Yugoslavia, 1946) es una forma de meditación bastante cercana a las prácticas budistas, aunque con fines distintos, claro está. Como sabemos, el budismo pretende la disolución del yo, el desvanecimiento de las ilusiones y la iluminación interior hacia el Nirvana a través de la supresión del deseo. En el caso del Método, lo que se consigue con los ejercicios de atención consciente—que emplean objetos como sillas, bancos, camas y tótems—es una percepción más profunda sobre la propia sensibilidad, que puede llegar a ser conmovedora y exhaustiva. El propósito es preparar el cuerpo no para la muerte, sino para el performance, disciplina que Abramovic abrazó desde 1973.

El silencio es una de las condiciones sine qua non que los facilitadores del Método exigen, ya que los asistentes/artistas deben portar unos audífonos que los aíslen del ruido y la furia exteriores. La introspección impone una disciplina mental francamente difícil de conseguir en un milenio de gadgets y redes sociales. La misma idea que propone el filósofo surcoreano Byun-Chul Han en La sociedad del cansancio: “El multitasking no significa un progreso para la civilización. Se trata más bien de una regresión. El animal salvaje está obligado a distribuir su atención en diversas actividades. De este modo, no se halla capacitado para una inmersión contemplativa. No puede sumergirse de manera contemplativa en lo que tiene enfrente porque al mismo tiempo ha de ocuparse del trasfondo.”



As One, uno de los proyectos más interesantes que ha nacido gracias al Método, consiste en una colaboración entre NEON + Marina Abramovic Institute. Incluye la participación de una nueva camada de artistas del performance—18 griegos y 5 internacionales—en dos modalidades: a través de un proyecto de 7 semanas, y mediante performances de intervención. En Look at the pain, and the pain passes, Nikolaos (Atenas, Grecia, 1986) permanece suspendido en una cuerda para evidenciar la angustia mental, la falta de libertad y la opresión de la sociedad contemporánea. En White Cave, la bailarina Nancy Stamatopoulou (Tesalónica, Grecia, 1974) se somete a un confinamiento espiritual inspirado en el mito de la caverna de Platón para explorar las fronteras de la realidad perceptible.

Abramovic se define como un soldado del performance. Y no es para menos: su filosofía del cuerpo al límite le ha llevado a todo tipo de expresiones radicales: cortarse, orinar, defecar, masturbarse, recorrer la Muralla China. Ahora, explica, “se trata de descubrir qué hay en nuestras mentes.” Contar arroz, otro ejercicio zen de su arsenal, entrena la resistencia psicológica de quien esté dispuesto a realizar esta actividad por seis horas, con reloj y teléfono apagados. La artista está presente (2013), documental dirigido por Matthew Akers, registra la retrospectiva de Abramovic en el MoMA de Nueva York en 2010, incluido su reencuentro con Ulay. Ella, sin arrugas, observa a su antiguo amante en una mesa de madera, en silencio. Al fondo, música de piano. Las manos se estrechan. El público aplaude.




04 abril 2017

guía cósmica para oír a sigur rós




Cierra los ojos y vuela.

Los registros musicales de Sigur Rós transitan de la calma intrauterina y celeste al caos y la disonancia emocional. La banda islandesa—cuyo nombre significa Rosa de la victoria—inició su carrera en 1997 con Von, un álbum de vocación ambiental que desafiaba las convenciones genéricas. Percibir esa particular mixtura de loops minimalistas, voces agudas como murmullos y guitarras folk era insólito. El post rock emitía sus primeros rumores. La experimentación continúa en su segunda entrega, el deslumbrante Ágaetys Byrjun (1999). Literalmente, el título significa Un buen comienzo, es más elaborado en su producción y emite fulgores de galaxias lejanas. Piezas como Svefn-g-englar, Starálfur, Ny battery u Olsen Olsen elevan el espíritu a varios kilómetros de altura.

Por aquel tiempo, la expresividad reclamaba un idioma nuevo, y Jónsi, líder/vocalista de la agrupación, decidió crearlo. El hopelandic cumple una función lírica especial: amplía el campo de interpretación del cantante y le brinda mayor independencia creativa. Lo que vendrá después tiene ya las características de un enorme iceberg conceptual. Lanzado en 2002, ( ) explora emociones profundas en un lenguaje que ha roto sus propios límites—parafraseando a Wittgenstein. Sigur Rós nos lleva de un paisaje interior al siguiente con virtuosismo y sentimiento. Si bien destacan temas como Vaka, Samskeyti o la apoteósica Popplagio, el disco funciona como un bloque indivisible del cual resulta difícil recuperarse, pues exige un alto grado de inmersión emocional. No hay que descartar las lágrimas.



A su modo, otras bandas de post rock también se alejan de los cánones para lanzarse al vacío. Los islandeses continúan su ascenso. En 2005, Takk los trae de vuelta con un sonido más optimista y luminoso. Persisten los crescendos y las epifanías en lenguas desconocidas. Ecos a una infancia épica, con montañas y valles surrealistas, ilustran una fábula efervescente. Glósoli, Hoppípolla, Milanó y Gong conmueven por su transparencia melódica. Tres años más tarde, Með suð í eyrum við spilum endalaust (2008) describe a la perfección el desenfado juvenil del clan. Aquí sorprende sobre todo la frescura de canciones como Inní mér syngur vitleysingur o Góðan daginn y la madurez intimista de Festival, Með suð í eyrum y Ára bátur, grabada en una sola sesión en los estudios Abbey Road. Alucinante.

Los trabajos en colaboración y el material adicional ofrecen buenos momentos. Hlemmur, Heima, Rímur y Angels Of The Universe demuestran la evolución del conjunto. Valtari (2012) supone una transición pacífica rumbo al sonido más agresivo de Kveikur (2013). La banda, ya sin Kjartan Sveinsson en los teclados, emprende un viaje a sus orígenes con Jónsi a la cabeza, seguido de Georg Hólm (bajo) y Orri Páll Dyrason (percusiones). El trío se las arregla para electrificar el ambiente y cargarlo de resonancias volcánicas. Brennisteinn, Hrafntinna, Stormur y Rafstraumur alternan las lenguas de fuego con trompetas abrumadoras y ríos de lava púrpura. “Yo crecí escuchando Iron Maiden, Metallica y cosas así. Y todavía lo hago, sobre todo cuando me emborracho”, concluye Jónsi. Le creemos.